RESERVA NACIONAL PARACAS, ISLAS BALLESTAS, PISCO, PERÚ



Los restos de una comunidad indígena muy desarrollada, los Paracas, se resisten a desaparecer en una tierra arrasada por el sol y los vientos terrales. Gigantes representaciones como el Candelabro marcan lugares enigmáticos. Momias con cráneos ovalados parecen sacadas de películas de extraterrestres.

Aquí se grabaron los últimos minutos del Planeta de los Simios donde la Estatua de La Libertad aparecía semienterrada en una costa desértica. El hombre se había extinguido en la Tierra.

Pero no nos confundamos, aquí hay mucha vida. Las aves y los mamíferos marinos desde hace siglos han conquistado este mar gracias a uno de los bancos pesqueros más ricos del planeta. Me puedo imaginar cómo sería ese primer día sin seres humanos.

PLAYA DE TRENGANDÍN



Recuerdo de niño que esta playa era mi escenario ideal para soñar con aventuras en lugares lejanos y paisajes más propios de otro planeta. Las formaciones rocosas diseminadas por la costa se asemejaban a espacios marcianos creados en la desbordante imaginación de la infancia.

He crecido y sigo viniendo a esta playa que hoy me recuerda al Caribe más salvaje. Las montañas cubiertas de un denso bosque de encina cantábrica se funden en un extenso arenal bañado por un mar limpio y cristalino que enamora.

CERNÉGULA, EL PUEBLO DE LAS BRUJAS



"Todos los sábados las brujas de Cantabria tras chillar ¡Uuuyyyy! en las cenizas del hogar y al grito de ¡Sin Dios y sin Santa María, por la chimenea arriba! parten volando en escobas o transformadas en cárabos rumbo a Cernégula donde celebran sus reuniones brujeriles alrededor de un espino para luego del bailoteo, chapuzarse en una charca de agua helada".

Así comienza la leyenda de este pequeño pueblo en el frío y deshabitado páramo de Masa donde no sólo se juntaban las brujas de Burgos sino también las cántabras tras reunirse en una cueva cerca de Suances en Cantabria. Los pocos habitantes de Cernégula lejos de querer olvidar estas sorprendentes historias ponen como veletas y adornos sobre sus casas las siluetas de brujas montadas en escobas y el único negocio abierto durante todo el año es una gasolinera con el nombre de “Las brujas.”

DE CEREZAS POR COVARRUBIAS


Lo entiendo pero aún así es algo que no puedo aceptar ¡Cuántos productos naturales que antaño sustentaban familias enteras perdieron su valor en el campo porque ya no son rentables!

En esta sociedad globalizada, donde el consumo es la base de la economía, todo cambia dependiendo de factores ajenos a los productores.

Covarrubias siempre ha tenido cerezos pero hoy muchos se van perdiendo al no recibir los cuidados que necesitan. Aun así todavía hay gente, como nuestros amigos, que conservan tierras con numerosos árboles sanos.

Un placer cada vez más raro lo de poder comer fruta madurada al sol cogida del propio árbol.

EL PUNTAL DE SOMO




Este verano quiero mostraros algunas de las playas naturales que tenemos en Cantabria. Un litoral en el norte de España que, gracias a su accidentada orografía, esconde las más bellas playas salvajes que uno se pueda imaginar ¿Creéis que exagero? Seguidme a partir de ahora y lo podréis juzgar con esta primera playa con el nombre de Puntal de Somo. 


El acceso no tiene dificultad desde el pueblo homónimo pero también desde Santander a través de un servicio público de cómodas embarcaciones.

¡Bienvenidos a las playas salvajes de Cantabria!